Últimas Noticias
recent

ENTREVISTA de EL Caribe a joven artista sanjuanero Alexis Oviedo (Leks)

“Mi trabajo es mi hijo. Es un todo que va creciendo junto conmigo"

Alexis Oviedo (Leks), como se le conoce artísticamente, es un ser humano que por naturaleza siempre ve el lado bonito de las cosas. Se considera un ser afortunado que atinadamente decide emprender una búsqueda de su esencia, a través de las artes visuales. Para el Leks, el arte es lo más satisfactorio que realiza, ya que aprecia el carácter visual de las cosas y cómo asimilar la belleza, a través de sus ojos. “Es de esa manera como lo expreso para que los demás vean mis trabajos”, señala el artista, para luego expresar que “mi fin es perseguir el instinto, buscar que las personas puedan deleitarse con lo que también me gusta”. Sus trabajos tratan de la estética y de todo lo que existe, en lo cual involucra en cada uno el encanto, la pureza, la mujer, las flores y el flamenco, que es el ave que más usa en sus diseños. Inició su carrera en el momento en que pisó la escuela por primera vez, persiguiendo un sueño y aprendiendo sobre disciplina y método.

¿Dónde estudió Alexis. Qué recuerda de esos tiempos?
Estudié Bellas Artes en San Juan de la Maguana, mi pueblo natal; luego Publicidad, en la universidad Apec. Mis primeros estudios fueron una etapa fenomenal, totalmente memorable. Recuerdo a cada maestro que tuve, cada persona que directa o indirectamente me nutrió es sumamente valioso para mí.

¿Cómo llega a las artes plásticas?
Luego de estar metido en el mundo de las agencias publicitarias continué con mi producción, experimentando con ilustración en técnicas mixtas, hasta que aproximadamente en 2010 comencé a participar en colectivas y colaborando con proyectos que poco a poco me fueron llevando a encontrar el entorno en el que me he ido desarrollando dentro del arte contemporáneo dominicano.

¿Le fue difícil arrancar?
Todo comienzo es difícil y a la vez tiene su magia. Yo siempre estaba en todos lados donde había arte, todas las actividades, todos los gestores y protagonistas de lo que sea que estuviera pasando eran perseguidos por mí. Preguntaba, me inquietaba, me hacía notar. Aprendí que el secreto es la constancia y una vez entendido eso lo que queda es trabajar.

¿Qué le inspira a pintar?
Llega un punto en que la inspiración toma otro significado al que estamos habituados. No es ese fulgor que nos inunda de repente y queremos crear, sino que hay que vivir inspirado a tiempo completo, es parte de lo que digo sobre la constancia. Partiendo de eso no hay nada que me inspire más que poder hacerlo mejor, tener la oportunidad de superarme a mí mismo.

¿Es el arte una buena herramienta de reflexión?
¡Por supuesto! El ser humano vive reflexionando. Hacemos conjeturas con lo más sencillo que vemos (un color, un objeto, un sonido). Imagina lo gratificante que es ver todo el conocimiento y la energía de una persona puesta en un soporte; no es más que para eso, para que salgamos un momento de la realidad invitados por el artista a ese mundo donde podemos encontrarnos o perdernos, reflejarnos en sus posturas.

¿El arte dominicano está bien encaminado?
Encaminado sí. Pero nos falta mucho por recorrer. Como nación hemos parido grandes artistas que ya han marcado un camino. Sin embargo, un país en vías de desarrollo necesita precisamente el enriquecimiento cultural de sus ciudadanos para avanzar. Los gremios están, los artistas están, pero las entidades propulsoras de nuestra actividad y la labor de educar al receptor para aumentar la demanda es un largo proceso.

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción en su carrera?
Me satisface ver los frutos de mi trabajo, el reconocimiento y el apoyo de las personas, pero más que lo que he recibido, es lo que he podido dar o devolver. Un poco de mi apoyo a quienes están iniciando, una enseñanza, unas palabras de aliento. Eso me llena mucho.

¿Enfrentó algún reto en sus inicios?
Me gusta que lo llamas reto, porque no es como una traba lo que tengo en mente, es precisamente algo que me reta a seguir, y es el asunto de las cúpulas, gremios, el elitismo existente en este y en cualquier ambiente en el que uno se desenvuelva. A veces hay oportunidades, a veces se siente discriminación. Al final es tu trabajo quien habla por ti y te permite o no estar en la palestra, tomando en cuenta también que será relevante en la medida en lo consideremos como tal.

¿Qué transmiten sus obras?

Mi trabajo es mi hijo. Es un todo que va creciendo junto conmigo, y a medida que cambio él va cambiando igual. En el proceso de exploración ves muchas formas de expresión y al final te quedas con las que te sientas más a gusto. Yo elijo un personaje, que es siempre una mujer (aún cuando cuento algo de mí el personaje es de género femenino), unos colores específicos que son modernos, vibrantes, y unos escenarios propios de alguien que es de isla. Elementos de la naturaleza, horizontes, playas, y mucha luz. Todo esto corresponde a la parte estética, lo que respecta a la esencia ya es más como la resolución de un conflicto entre lo que saco de dentro de mí y lo que me llega de fuera, del entorno, y me afecta. Surge entonces el cómo lo hago o cómo lo digo, que es la parte más interesante antes de llegar al soporte.

¿Cómo fue su experiencia en la exposición interactiva en Ágora Mall?
Yo Sueño es una apuesta muy valiente por los artistas y por el público de parte de su creadora, Laura Franco. En esta oportunidad aprovecho para abordar un tema que siempre llevo en la punta de la lengua, que es el soñar, el ser optimistas y perseverantes y, en una mezcla de sentido literal y un poco de abstracción represento la idea de “Soñar despierto” o soñar constantemente. Esta expo es como mi quinta colectiva. Hasta ahora hay algunos proyectos que debo concluir, como este y de arte urbano (en donde también me desempeño), antes de pasar a lo que sigue que es producir para mi primera muestra individual.

¿Qué nos falta como nación, artísticamente hablando?
Aprendí que se puede. Tenemos que ser más autogestores y menos de la onda de esperar que todo nos caiga a las manos.

Por: María Esperanza Pérez
Fuente: Texto e imagen de El Caribe
Con tecnología de Blogger.